"Sólo una cosa es segura: la contradicción entre peso y levedad es la más misteriosa y equívoca de todas las contradicciones."
El libro del que voy a hablar en esta entrada se trata de La insoportable levedad del ser, obra cumbre del autor Milan Kundera que más tarde en 1987, fue llevada al cine.
Parece mentira que una maravilla así llevara en la estantería del salón de mi casa años y años. Puede que fuera por el nombre que no me llamaba mucho la atención, pero un día, al ver que era prácticamente el último que quedaba sin habérmelo leído aún, empecé a hojearlo y hace un par de días lo terminé.
Para entender el contexto y el mismo libro en sí, hay que entender antes la biografía del autor, el cual nacido en la República Checa estuvo afiliado al Partido Comunista de su país desde temprana edad, aunque fue expulsado de él varias veces. Participó en la primavera de Praga y debido a la invasión soviética en el 68 sus obras se prohibieron.
Acabó exiliándose a Francia en el 75 donde más tarde, consigue la nacionalidad y ejerce de profesor de literatura.
Hasta hace apenas unos años, sus obras siguieron estando prohibidas al público.
En la novela se explora la idea del eterno retorno de Nietzsche a través de la vida de dos parejas, Tomás, Teresa, Sabina y Franz. Cada uno con ideas independientes sobre la inutilidad de la existencia, la felicidad y el sentido propio y singular de la vida. Todo ello con la Guerra Fría como telón de fondo.
En la primera mitad de la obra, se relata la historia de Tomás, un cirujano de éxito y bastante mujeriego, que busca captar todas las esencias del mundo a través de mujeres diferentes. Un día conoce a Teresa, una joven camarera amante de la lectura y acomplejada por su madre, la cual se dedicó a avergonzar a su hija al darse cuenta de que era más hermosa que ella misma. Ella enferma mientras está en su casa, por lo que Tomás la cuida durante unos días y pese a su perplejidad, descubre que es la única que le ha hecho sentir verdadero amor y cree que el destino la ha enviado a su casa en una cesta como a Moisés. Pese a que se compromete con ella y llegan a casarse, él no puede evitar caer en la infidelidad con numerosas amantes, no en busca de amor, sino para completar su vida. Sabina, una pintora que va en contra de las tendencias, es su eterna amante, la única de ellas a la que no puede dejar de ver, y es que aunque no la llegue a amar como a Teresa, también siente algo por ella.
De la noche a la mañana, el país se ve invadido por los soviéticos y durante los primeros días de la invasión, Teresa sale a las calles a fotografiar tanques y soldados con el objeto de evitar pensar en el dolor que le producen las infidelidades de Tomás. Ésto funciona, pero cuando se ven empujados a marcharse de su país hacia Ginebra como casi todos sus amigos y conocidos, Teresa descubre que en esa nueva ciudad se encuentra también Sabina y que Tomás sigue encontrándose con ella como hacía en Praga y decide volverse a su país.
A continuación de estos hechos, el autor nos muestra la historia de Sabina, que acaba sola en Ginebra cuando Tomás decide seguir a Teresa hacia Praga. Sabina es realmente la única que siente la levedad de la que Kundera nos habla al comienzo de la obra, ya que se ve forzada a no establecer ningún lazo permanente y a traicionar a todos aquellos con los que podría establecer una relación, siendo así efímero y leve todo aquello que experimenta. Como ejemplo, su relación con Franz, al que se intenta aproximar pero acaba abandonando como a otros. Un sombrero de su bisabuelo es lo único con peso que permite en su vida.
Tomás y Teresa después de haber vuelto, descubren lo que el régimen le ha hecho a su país y lo que ello conlleva en sus vidas: una pérdida de la libertad y de todo aquello que antes conocían ligado a una lucha conjunta por encontrar un sentido en sus leves vidas.
"El hombre nunca puede saber qué debe querer, porque vive sólo una vida y no tiene modo de compararla con sus vidas precedentes ni enmendarla en sus vidas posteriores"
Se ha comentado que el papel de Tomás es autobiográfico y Kundera se podría haber retratado a sí mismo en ese alter ego siendo censurado y privado de su libertad por los soviéticos.Cabe comentar que el lenguaje tratado por el autor está cuidado al detalle, sin ser excesivo y con apelaciones literarias y musicales fantásticas (Ana Karenina, Beethoven). Los temas tratados son triviales y comunes pero con un trasfondo filosófico e histórico.
En fin, una obra que se debe leer sí o sí una vez en la vida y por la cual se ha citado a su autor como un patriota sin patria. Un genio sin varita. Pero un genio de visión tranquila y mordaz.
"En efecto, quien busque el infinito, que cierre los ojos."
-Julia





Me parece interesante el argumento de la película. No solo encierra una historia de amor propia de una trama best-seller, sino que posee en sus matices pequeños de filosofía existencial lo necesario para encerrar una de esas moralejas que no están hechas para todos los públicos, y que hacen especial al cine menos comercial. Con todo creo que accederé a verla porque me ha resultado una historia lo suficientemente enredada para ser inusual.
ResponderEliminar---> Antonio Serrano
ResponderEliminarLeí esa novela más o menos cuando fue publicada en España. Parece que no eras nadie en ese momento si no la leías. confieso: estuve a punto de abandonarla. Creo que durante aproximadamente las 70 u 80 primeras páginas se me hacía, como su título dice, IN SO POR TA BLE.
ResponderEliminarPero por una vez tuve paciencia y dejé que pasaran algunas páginas más y... el milagro se produjo. comencé a disfrutarla y terminé realmente enamorado de ella. Mira tú por dónde me han entrado ganas de volver a echarle un vistazo.
hols, que tal soy Sacary Tayler, solo te escribo para informarte de que el tétanos atacará al amanecer, estate prevenida porque cuando eso suceda,las aldeas secretas del ártico sur se darán cuenta de todo lo que tienen planeado las misteriosas gentes del más allá y se desatará una guerra entre Cuasimodo, Notredame y la Atlántida.
ResponderEliminarAtentamente: tu mejor archienemigo: SacTa