Esta entrada va a ir enfocada a un tema que parece que en los últimos años ya se está dejando de lado, dándose por zanjado como si ya estuviera logrado todo lo que se buscaba y para nada es así. Se trata de la igualdad de género y Dolores Virués Fornell, coordinadora del Instituto Andaluz de la Mujer en Cádiz (y por encima de todo mujer luchadora e independiente), fue la responsable de abrirnos los ojos sobre este tema en la charla que dio en nuestro instituto durante la semana cultural.Su seguridad respecto a sus ideales y su pasión al transmitirnos el mensaje fue imprescindible para que aquella charla nos marcara.
Como he dicho antes, el problema es que aunque actualmente cada vez se oiga menos el tema de las desigualdades existentes entre hombres y mujeres, éstas han disminuido desde el franquismo a nuestra época pero no se ha llegado a la igualdad justa que toda mujer merece respecto a cuestiones como la cantidad de salario, el tipo de trabajo que está ajustado solamente al papel del hombre y sobre todo la relación entre miembros de una pareja, desde el machismo hasta llegar a la violencia de género.
El año pasado, Pablo Gentili publicó en el blog de El País un artículo del que extraigo este párrafo, que refleja bastante bien lo que ocurre:
“Si la relación entre educación y empleo fuera todo lo efectiva que se afirma que es, las oportunidades laborales de las mujeres deberían haber aumentado de forma directamente proporcional a sus logros educativos. Pero no fue así.”
Y es que aunque no se mencione tanto este tema, sigue presente en bastantes detalles como el mero hecho de preguntarle a una mujer durante una entrevista de trabajo sobre su situación personal, y si es que tiene una familia, que ¿cómo va a tener tiempo de atenderla si accede al puesto de trabajo?, cosa que a ningún hombre se le pregunta a la hora de presentarse a una entrevista. Se ha llegado a aceptar tanto este hecho que sin darnos cuenta de lo subliminal de esta pregunta, la mayoría de mujeres la contestaríamos con normalidad pero debe quedar claro que no estamos para nada obligadas a contestarla ya que nuestra vida privada y la manera en que se lleve a cabo la organización de una familia no debería influir en la decisión del entrevistador.
En el tema del salario, según un informe de la Organización Internacional del Trabajo, ''la discriminación en el centro de trabajo sigue siendo un problema persistente a nivel global''.
La brecha de género se mantiene respecto a este tema, cuando la mayoría de las mujeres solo alcanza el 72-88% del salario medio de los hombres.
''La igualdad llegará cuando una mujer tonta pueda llegar tan lejos como hoy llega un hombre tonto'' Estella R. Ramey
Dejando a un lado el tema de las desigualdades en el empleo y el salario que las mismas empresas deberían erradicar, existe una mentalidad relacionada con la forma de llevar una familia o simplemente una relación de pareja que ha pasado durante generaciones en la sociedad de nuestro país y que según estudios la mayoría de los jóvenes tienen, lo que les lleva a, inconscientemente, seguir los patrones establecidos por sus progenitores y rechazar la igualdad entre hombres y mujeres.
A la hora de preguntarles a los jóvenes sobre si en un caso hipotético un miembro de la pareja debiera dejar su empleo cual de ellos sería, la mayoría ha contestado que la mujer, sin importar cual de los dos lleve más ingresos a casa. El papel de la mujer sigue preestablecido principalmente a ser madre y ama de casa, cuando la realidad nos muestra que hoy en día las mujeres han luchado para demostrar que pueden desempeñar cualquier tipo de empleo con igual o incluso en algunos casos mayor eficiencia que los hombres. Y ni los hijos y la casa deben estar ligados a las mujeres ni el trabajo exterior a los hombres, ambos sexos están capacitados para cualquier tarea que se propongan. ¡Acabemos con los tabúes!
Ejemplo de mujer campesina, mujer madre, mujer luchadora que alza su voz para protestar. María Elena Moyano inspiró a toda una comunidad como Villa el Salvador, en Perú, para hacerle frente al terrorismo.
Otro ejemplo de luchadora es Emmeline Pankhurst. Fundadora de la Liga en Favor del Derecho al Voto de la Mujer. A pesar de incontables arrestos, el mismo año de su muerte, logró que se concediera el derecho de voto a la mujer.
Respecto al tema de la violencia de género, llamada así por la relación que se establece en una pareja de superioridad del hombre respecto a su compañera simplemente por el hecho de ser del sexo opuesto, nos sorprendimos al descubrir que hay más casos de los que llegan a nuestros oídos por medio de la prensa. Se tiende a pensar que la violencia de género, ya sea verbal o física, está ligada a una clase social más que a otra, que depende de la situación social y económica, y lo impresionante es que esto no es cierto. Al igual que la víctima no tiene ningún perfil y puede llegar a ser de cualquier clase social, el abusador tampoco tiene un perfil determinado, pueden ser incluso altos cargos de nuestro gobierno con una imagen impecable o médicos que diariamente salvan vidas para más tarde llegar a casa y arrebatarle un trozo de vida a su mujer mediante palizas, insultos y agresiones. Normalmente todas decimos que eso nunca nos pasará, pero ¿cómo estamos tan seguras?. Las mujeres que han sufrido abusos suelen dudar al recurrir a la denuncia por dos motivos, miedo y amor. Respecto al miedo solo podemos superarlo para llegar a ser la mujer fuerte e independiente que todas debemos aspirar a ser, y el amor... bueno, ''donde hay miedo, no hay libertad, y sin libertad no hay amor''.
Por ahora nos queda apoyar a todas las mujeres que están sufriendo a manos de hombres que se creen superiores a ellas y con derecho sobre sus vidas. Luchemos todas por conseguir un mundo que no se mueva al compás de las diferencias entre razas y sexos. Recordad que la única forma de lograrlo es ser fuertes, tener confianza en nosotras mismas y saber que valemos mucho como para que nadie se imponga ante nosotras, ¡somos las dueñas de nosotras mismas y podemos con todo y más!
''No veas putas donde hay mujeres libres''
A la que se rebela y forcejea con la pluma y la voz desenvainadas,
a la que se levanta de noche para ver a su hijo que llora,
a la que llora por un niño que se ha dormido para siempre,
a la que lucha enardecida en las montañas,
a la que trabaja -mal pagada- en la ciudad,
a la que gorda y contenta canta cuando echa tortillas
en la pancita caliente del comal,
a la que camina con el peso de un ser
en su vientre enorme y fecundo.
A todas amo y me felicito por ser de su especie.”
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Para terminar, mencionar una frase de Simone Weill, filósofa francesa que dijo: ''La igualdad es una necesidad vital del alma humana. La misma cantidad de respeto y de atención se debe a todo ser humano, porque el respeto no tiene grados''
-Julia





Está muy bien esta entrada, estamos en la lucha por la igualdad y ya estamos más cerca, hay que seguir insistiendo para conseguir lo que nuestras madres no han podido. El trabajo es un derecho de todos los españoles sean hombres o mujeres, esperemos que nuestros hijos ya no tengan que escribir sobre esto porque seria señal de que el tema está solucionado.
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